¡El bolso o la vida!

 

 

Bolso hecho a mano

Si me viera en tal brete, elegiría la vida sin ninguna duda. A ver para qué c* quiero yo el bolso cuando me haya convertido en un fiambre. Porque lo que es aires de grandeza y complejo de faraona no tengo, no. Que eso de que es mejor morirse joven para dejar un cadáver bonito no va conmigo. Tampoco es que vaya ahora a ponerme a repartir lecciones de moral a diestro y siniestro, si no es eso.

Es que el limbo me da a mí muy mal rollo; de siempre. Mira que los niños suelen ser morbosos con eso de la muerte. Les gusta hurgar en la herida, tocar con un palo a la paloma espachurrada en el arcén, asomarse a la caja de la bisabuela con cara de uva pasa que se ha muerto porque ya estaba harta de tanto vivir. Pues a mí ni pizca de gracia me hacía todo eso. Yo era de las que corría a esconderse cuando olía a naftalina de viejo decrépito, no fuese a darle por morirse en vivo y en directo. Como alma que lleva el diablo me escabullía yo de funerales y velatorios. La muerte, ni olerla.

Así que que le den por c* al bolso, que yo me quedo con la vida. Prefiero pasar por sacrílega a ojos de l@s fieles del culto a Vuitton y cía. antes de verme sin plumas y sin poder ni cacarear. Que un Kelly o un Miss Dior bien valen una misa –al igual que el París del multiconverso Enrique IV de Francia (1553- 1610)-, sí. Pero no es lo mismo tener que aplicar un poco de paciencia y un mucho de dinero que dar la vida por la causa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s