Mes: junio 2014

Tocados extremos: un accesorio de riesgo

Los sombreros de Ascot siguen siendo XXL

El tocado es a la cultura inglesa lo que la mantilla a la andaluza: una institución. Y, como tal, tiene su día grande.

¿Dónde hay tanta acumulación de tocados como de mantillas en una procesión sevillana? Pues en Ascot, la meca del tocado, el panal de todos esos abejorros que solo buscan zumbar y hacer ruido con diseños que -a falta de buen gusto- llamen la atención por su tamaño. (más…)

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Cómo ser una (im)perfecta señorita en 5 sombreros

Sombreros estilo lady

Hay sombreros de hombre y sombreros de mujer, al igual que hay ropa interior femenina y masculina. Hasta ahí, todos de acuerdo. Pero en el horizonte se vislumbran también las fórmulas unisex, que no son ni más ni menos que la intersección de dichos conjuntos si nos atenemos a las reglas matemáticas que aprendimos allá por Primaria. (más…)

Yo era una pin-up…

Chica de calendario vintage

hasta que me convertí en una “pin-down”. Dejadme que os lo explique.

Hubo un tiempo en que fui chica de calendario. Pero no una simple -¡si es que de simple puede calificárselas- modelo de Pirelli o de Sports Illustrated de ésas de ahora. Lo mío no era el volumen neumático. Supongo que hasta una pobre Vespa estaba más recauchutada que yo, no sé.

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¿Por qué lo llaman gorra cuando quieren decir visera?

Las gorras de plato triunfan

“Niño, no salgas a la calle sin ponerte la visera, que con el sol que hace luego te dolerá la cabeza”.  Oído, cocina. A ver quién es capaz de rebatir semejante teoría. Si lo dicen tus padres, bien dicho está. Que para algo son mayores. Y entienden del tiempo. Aunque a veces se equivoquen y te hagan cargar con un engorro de paraguas cuando a media tarde bajas a jugar al parque con Pilar y Juancho. Normal que luego te lo olvides a las primeras de cambio… (más…)

De cuando un bastón relegó al ostracismo a un bombín

Charlot y su icónico sombrero hongo

Y se creía que era mejor, sí. No es que lo dijese abiertamente, pero se le notaba. Tenía esos aires de vieja gloria con tufo a naftalina de los que han sido alguien y, bueno, han dejado de serlo. Pero él se resistía a capitular. Había estado  en lo más alto durante demasiado tiempo como para avenirse a su discreta decadencia sin más. Prefería arder en la hoguera antes que verse equiparado a ciertos elementos que pululaban a su alrededor y que él consideraba de una vulgaridad desafiante. (más…)