Mes: septiembre 2014

El hombre que tenía un solo pelo de tonto

Cuando la palabra tonto tiene un significado literal

Cuenta la leyenda que hace muchos, muchos, muchos años vivió en un pueblo de cuyo nombre prefiero no acordarme un hombre llamado Amaro. Hijo de dos parientes muy allegados, sus genes confundieron su camino y fueron a parar a zonas disparatadas. Sus ojos eran de un azul profundo, agarraban como manos, olían a piel salada. Su cuerpo era el de un ángel: traslúcido, ligero, rápido. (más…)

Anuncios

Este otoño, toquémonos con naturalidad

Ideas para tocados otoñales

Si los hipsters pueblan sus barbas con flores, por qué no adornar nuestro pelo con hojas amarillentas, rojas, naranja, marrón. Apostemos por los tocados de otoño “bio”, sostenibles y 100% naturales. Que si toca comprometerse con el medio ambiente, seamos nosotros los que marchemos en cabeza del pelotón. Y que ninguna Stella McCartney venga a pavonearse en nuestras narices con su Green Carpet Challenge Collection y su reciclaje del tres al cuarto. (más…)

A Caperucita Roja se le encrespa el pelo

Caperucita Roja en monólogo interior libre

Ir allí ahora no sí para qué discutir debería callarme oh quisiera esfumarme y ella no me escucha yo hago lo que me manda ellos me ignoran no exagerada mamá es feliz muy feliz sonríe con la mirada eso es difícil tengo que darme prisa oscurece ya abuela ay maldita piedra qué ruido es ése ella piensa que no sé yo sé tengo quince se miran quieren estar solos soy su hija no la suya papá papá papá llévame contigo (más…)

Lecciones de Historia en cuatro crestas

Momentos históricos presenciados por una cresta

Qué difícil es la tarea de los historiadores. Tentad@s por la manzana de la subjetividad, atormentad@s por la parcialidad de sus conclusiones, obsesionad@s por ir un paso más allá que sus antecesores. Con el vértigo de un superhéroe, se enfrentan a un agujero negro sin más armas que su traje de faena. (más…)

Dame la mano en la oscuridad y oremos

Inquietante graffiti en Shoreditch

Once días han pasado con sus diez noches. Estoy listo para que todo esto acabe. Ya no siento miedo. Ahora solo queda esta insoportable tensión de no saber, de no llegar a entender, de verme acorralado. Hay un hombre acuclillado a tres metros de mí. No ha dicho nada desde que ha llegado. Lo he oído sollozar hace unas horas. Él también parece trastornado.   (más…)