Dame la mano en la oscuridad y oremos

Inquietante graffiti en Shoreditch

Once días han pasado con sus diez noches. Estoy listo para que todo esto acabe. Ya no siento miedo. Ahora solo queda esta insoportable tensión de no saber, de no llegar a entender, de verme acorralado. Hay un hombre acuclillado a tres metros de mí. No ha dicho nada desde que ha llegado. Lo he oído sollozar hace unas horas. Él también parece trastornado.  

Sé que la muerte llegará cuando menos la espere. Cuando ya no la pida. Cuando no la quiera.

Las heridas siguen abiertas en mis brazos y mi costado.

Rezo lo poco que recuerdo, repitiendo palabras en las que había dejado de creer hace años. Señor, aparta de mí este sufrimiento. Señor, haz que termine este calvario.

Mientras me adormezco, ahora, pienso en cogerle la mano al otro hombre.

Anuncios

2 comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s