Mes: noviembre 2014

Klimt o la sublimación erótica del cabello femenino

Hubo un tiempo, allá por el último tercio del siglo XIX, en que las mujeres comenzaron a reclamar activamente sus derechos sociales. Y mientras las madres victorianas de clase acomodada se esforzaban por perpetuar el statu quo a base de lecciones de moral y rígidas convenciones sociales, una nueva mujer luchaba por abrirse paso. (más…)

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Rodetes de primavera

Reflexiones infantiles en torno a un peinado

Mi papá es bueno. Me prepara el desayuno cuando me levanto y me ayuda a vestirme. No sabe peinarme muy bien y no me gustan las coletas que me hace. No se lo digo porque no quiero que llore. Mamá dice que hay que ser amables y no decir cosas feas a la gente. Y que no me gusten sus coletas es feo. Creo. (más…)

La revolución de Pancho Bon

Tierna historia sobre un niño mejicano

Desde muy niño, Pancho soñada con montarse en su burro y cabalgar sin rumbo hasta que el hambre le pudiera. Se había criado sin padre ni madre y su abuela andaba demasiado ocupada para seguirle el rastro. De vez en cuando gritaba su nombre para asegurarse de que seguía vivo y si no respondía a tiempo, corría sin aliento en su búsqueda.

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¿Y a ti qué te importa si llevo peluca?

Prejuicios modernos en torno a las pelucas

El pelo postizo tiene la capacidad de atracción de un faro en la niebla. Es como el neón en Las Vegas: extrañamente luminoso, no demasiado natural y –muy a menudo- cegador. De ahí que nuestros ojos no puedan evitar trazar su trayectoria a medida que esa persona con la que acabamos de cruzarnos en la calle se aleja de nosotros. Las pelucas son hipnóticas. (más…)

El niño pera y la gomina mágica

Aventuras y desventuras de un pijo

Quiere un espejo y lo quiere ahora. Ya.

Desde la cabecera de las escaleras, su voz suena a urgencia innegociable.

Y mientras él se muerde la cara interna de la mejilla intentando controlar sus nervios, alguien en la planta baja se levanta con parsimonia y deja un periódico sobre la mesita de té.   (más…)

Y con una profunda reverencia, doy las gracias

Dear Philip Treacy recibe un premio

 

No soy una “ego-blogger”. No se me da bien escribir en primera persona de singular sin esconderme detrás de algún personaje-salvavidas. Pero si hoy me asomo a mi propio blog como autora y no como narradora es para agradecer con todas las de la ley el doble reconocimiento que Gema de “Emociones encadenadas” le ha dado a “Dear Philip Treacy”: una nominación al Premio Excellence y otra al Black Wolf Blogger Award. (más…)