sombrero

¿Y si Sherlock Holmes no llevaba sombrero?

El sombrero de Sherlock Holmes o cómo se forja un mito

Llevo veinte minutos oyendo hablar a mi amiga de lo mucho que le está decepcionando la última temporada de Juego de Tronos. Que no es que sea mala ni nada, es que simplemente ella no se había imaginado algunas escenas así. Sí, nosotras somos de las que todavía leemos y nos montamos la película en nuestra propia cabeza. (más…)

Anuncios

Érase una vez un caballero con sombrero

Un caballero se enfrenta a su destino

Ramón Ros inclinó ligeramente la cabeza al tiempo que levantaba el sombrero con la mano derecha en señal de respeto. El doctor le sonrió, reconociéndole, y siguió su camino hacia la casa de los Ochoa, donde la pequeña Delia estaba a punto de venir al mundo. (más…)

El payaso que vendió el alma al Diablo por un sombrero de arlequín

Los sombreros, imprescindible en la indumentaria del payaso

En la feria de Todos los Santos, allá en los bosques donde la nieve llega antes de que las golondrinas huelan el frío, me encontré yo con una charlatana. Quiso venderme hierbas para el amor, remedios para el desencanto, unos polvos para el mal de ojo y hasta un amuleto contra sus propios conjuros. Yo, que no creo más que en lo que yo tengo a bien creer, sonreí por educación y me dispuse a seguir con mi caminata. (más…)

Pompón y el sombrero mágico

De cómo una boina se convirtió en la mejor herencia

Cuando tenía cuatro años, Angélica recibió una boina de color marsala con un bonito pompón de pelo marrón. Acostumbrada como estaba a sus muñecas y sus cuentos, al principio no supo muy bien qué se esperaba que hiciese con aquel regalo. No sabía ningún juego con boina. (más…)

Te esperaré a las 5 en la sombrerería

Cita en la sombrerería

En el correo de la mañana venía una nota. Berta la había dejado en la bandeja de plata del recibidor, junto con el resto de la correspondencia. Como si de una cuarta cualquiera se tratase o de una invitación más a una de sus habituales compromisos sociales. ¡Diablos! , no. (más…)

La revolución de Pancho Bon

Tierna historia sobre un niño mejicano

Desde muy niño, Pancho soñada con montarse en su burro y cabalgar sin rumbo hasta que el hambre le pudiera. Se había criado sin padre ni madre y su abuela andaba demasiado ocupada para seguirle el rastro. De vez en cuando gritaba su nombre para asegurarse de que seguía vivo y si no respondía a tiempo, corría sin aliento en su búsqueda.

(más…)